Porque es muy liviana. Permite hacer aretes grandes, que se ven imponentes, sin que pesen en la oreja ni la estiren. Ese es su gran diferencial frente a otras arcillas.
Mate, tipo gamuza o suede, sin brillo plástico. Es un acabado sobrio, preferido para piezas contemporáneas. Si se quiere brillo, se aplica esmalte después de hornear.
No. Horneada queda flexible, así que resiste caídas y golpes sin quebrarse fácilmente. Es una de las arcillas más nobles para piezas delgadas.